Hay una escena que se repite en casi todas las obras de Venezuela.
El instalador de aire acondicionado llega a montar el ducto y se encuentra con que por ahí pasa una viga. Nadie lo previó. El plano de estructura decía una cosa, el de climatización decía otra, y los dos estaban bien — por separado.
Entonces se toma una decisión en obra. Alguien, con presión de cronograma encima, decide correr el ducto, bajar el cielo raso, o —la peor de todas— perforar la viga.
Esa decisión no la validó un ingeniero estructural. No quedó registrada en ningún plano. Y en seis meses nadie va a recordar que se tomó.
Eso es exactamente lo que BIM existe para evitar. Este artículo explica cómo.
Qué es BIM, en criollo
BIM (Building Information Modeling) no es «dibujar en 3D». Esa es la confusión más común y la que hace que muchos desarrolladores lo vean como un gasto estético.
Un modelo BIM es una base de datos tridimensional del edificio. Cada elemento —una viga, un tubo, un ducto, una ventana— no es un dibujo: es un objeto con propiedades. Sabe qué es, de qué material está hecho, cuánto mide, cuánto pesa y, sobre todo, qué espacio ocupa.
Cuando esa última propiedad está bien definida para todas las especialidades, el software puede hacer algo que ningún ojo humano hace de forma confiable: preguntarle al modelo si dos cosas están ocupando el mismo lugar.
Clash detection: qué es y qué encuentra
A eso se le llama detección de interferencias, o clash detection.
El proceso, simplificado: se federan los modelos de las distintas especialidades —arquitectura, estructura, e instalaciones mecánicas, eléctricas y sanitarias— en un solo entorno, y se corre el análisis. El software devuelve un listado de colisiones, cada una con su ubicación exacta y los elementos involucrados.
Las herramientas más usadas para esto son Navisworks y Forma Design Collaboration, de Autodesk, y Revizto, especializada en coordinación entre disciplinas.
Los conflictos típicos que aparecen:
- Estructura contra instalaciones. El caso del ducto y la viga. El más frecuente y el más caro.
- Instalaciones contra instalaciones. Dos sistemas peleando el mismo espacio sobre el cielo raso. Uno de los dos va a perder, y normalmente pierde el que llegue segundo a la obra.
- Pendientes imposibles. Un desagüe que necesita caída y no la tiene en el espacio disponible. Se descubre cuando el baño ya está construido.
- Espacios de mantenimiento inexistentes. El equipo entra, pero no hay cómo abrirlo para darle servicio. Técnicamente no hay colisión. Operativamente, es un problema para toda la vida del edificio.
- Alturas libres que no dan. El proyecto prometía una altura y, después de pasar todas las instalaciones, quedan veinte centímetros menos.
Las cifras: qué dice la evidencia, y qué no
Aquí conviene ser cuidadoso, porque en este tema circulan muchos números sin fuente. Vamos a separar lo que se puede sostener de lo que no.
Lo que está documentado en investigación arbitrada
Un estudio publicado en Construction Management and Economics desarrolló un método para cuantificar el ahorro de la detección de interferencias con BIM y lo aplicó a un caso real de infraestructura de varios millones de dólares. El resultado: un ahorro estimado del 20% del valor de contrato.
Fuente: Chahrour, R.; Hafeez, M. A.; Ahmad, A. M.; Sulieman, H. I.; Dawood, H.; Rodriguez-Trejo, S.; Kassem, M.; Naji, K. K.; Dawood, N. (2021). «Cost-benefit analysis of BIM-enabled design clash detection and resolution». Construction Management and Economics, 39(1), pp. 55-72. Es un caso de estudio sobre un proyecto de infraestructura específico, no un promedio de la industria.Lo que circula sin origen rastreable
En la literatura comercial del sector se atribuye hasta cerca del 30% de los sobrecostos de construcción a la falta de coordinación entre especialidades. Es una cifra muy citada.
Advertencia de Obralink: esta cifra la investigamos y no pudimos rastrear su fuente original. Aparece repetida en blogs y materiales comerciales del sector BIM, incluidos algunos que se citan entre sí, pero no encontramos el estudio primario que la sustenta. La incluimos porque es parte de la conversación pública sobre el tema y porque preferimos decirte que existe y que no la pudimos verificar, antes que repetirla como si estuviera comprobada. No la uses para justificar una decisión de inversión.Nuestra lectura honesta. El número que sí tiene respaldo viene de un proyecto específico, en un mercado que no es el venezolano. No lo tomes como una promesa de retorno. Tómalo como lo que es: evidencia, desde una fuente independiente y arbitrada, de que el error detectado en pantalla cuesta una fracción del mismo error detectado en obra.
La aritmética de corregir un ducto en un modelo frente a picar un cielo raso construido es la misma en Caracas que en Chicago.
En qué momento se hace
Este es el punto donde más proyectos lo hacen mal.
BIM sirve antes de construir. Su valor completo está en la fase de diseño y coordinación, cuando cambiar algo cuesta horas de modelado.
Modelar un edificio que ya está construido tiene usos legítimos —documentación, mantenimiento, gestión de activos, evaluación de una edificación existente— pero ya no te va a ahorrar los sobrecostos de obra. Esos ya ocurrieron.
La secuencia que recomendamos:
Proyecto arquitectónico definido, no necesariamente al detalle final.
Modelado de arquitectura y estructura.
Modelado de instalaciones (mecánicas, eléctricas, sanitarias, y domótica si la hay).
Federación y clash detection. Primera corrida: siempre salen decenas o cientos de conflictos. Es normal y es la señal de que está funcionando.
Resolución iterativa entre las especialidades, con reuniones de coordinación sobre el modelo.
Cómputos métricos desde el modelo, ya coordinado.
Recién ahí, licitar y construir.
El paso 6 es el que más subestiman los desarrolladores, y merece su propio párrafo.
El beneficio que nadie menciona: cómputos confiables
Cuando el modelo está coordinado, las cantidades salen del modelo. No de una medición manual sobre planos, hecha por una persona con prisa, que es como se computa la mayoría de los proyectos en Venezuela.
Eso tiene una consecuencia directa sobre tu bolsillo: puedes concursar con cantidades reales.
Y cuando todos los contratistas cotizan sobre las mismas cantidades, las ofertas se vuelven comparables. Que es, casualmente, el problema que hace que el presupuesto más barato termine siendo el más caro — y del que hablamos en detalle en el artículo sobre concursos privados.
Qué entregables deberías recibir
Si contratas coordinación BIM, esto es lo mínimo que debe salir del proceso:
- Modelo federado de todas las especialidades, en formato abierto además del nativo
- Reportes de clash detection, con el histórico de conflictos detectados y cómo se resolvió cada uno
- Cómputos métricos extraídos del modelo
- Planos coordinados para construcción
- Opcionalmente, integración 4D (cronograma) y 5D (costos)
Ese histórico de conflictos resueltos es, en la práctica, la evidencia de que el trabajo se hizo. Pídelo siempre.
Un uso adicional: especificación técnica desde el modelo
Un detalle poco conocido y muy útil: varios fabricantes de materiales publican sus productos como objetos BIM.
Guardian Glass, por ejemplo, ofrece una aplicación para Revit que permite seleccionar y especificar sus vidrios entregando métricas de desempeño —ganancia solar pasiva, luz natural y propiedades térmicas— directamente sobre el modelo.
Fuente: Guardian Glass, ficha de vidrio de control solar: «Guardian™ Glass for BIM is an Autodesk Revit application for selecting and specifying Guardian Glass products. The software provides key performance metrics (passive solar heat gain, natural daylight, thermal) for all glass types».Eso significa que decisiones de especificación que normalmente se toman por catálogo, tarde y a ciegas, se pueden tomar temprano y con datos de desempeño reales del proyecto.
Nuestra posición y nuestro objetivo
Lo que queremos cambiar.
Que en Venezuela se deje de resolver en obra lo que se debía resolver en pantalla.
Hoy la coordinación técnica se trata como un costo evitable: una partida que encarece el proyecto sin agregar nada visible. Y es cierto que no agrega nada visible — precisamente porque lo que produce son problemas que no ocurren. Los sobrecostos que evita nunca aparecen en ninguna hoja de cálculo, así que nadie los cuenta a favor.
El resultado es que la decisión se toma en obra, por la persona que está ahí en ese momento, con presión de cronograma encima, sin consultar a nadie. Esa persona no está haciendo nada mal: está resolviendo. El problema es el sistema que la dejó sola frente a esa decisión.
Queremos que coordinar antes de construir sea lo normal y no lo excepcional. Que el modelo federado y el reporte de interferencias resueltas sean entregables tan esperados como los planos.
Por qué nosotros.
Porque el problema no es de software. Es de que alguien tenga el proyecto completo en la cabeza.
Un arquitecto ve su parte. El ingeniero estructural ve la suya. El instalador ve la suya. Todos hacen bien su trabajo, y aun así el ducto se encuentra con la viga — porque el conflicto no vive dentro de ninguna de las tres especialidades, vive entre ellas. Ese espacio intermedio es el que ocupamos, con aliados especializados en ingeniería, proyección y modelado BIM.
No insistimos en BIM por moda tecnológica. Insistimos porque esta red no nació en una oficina: nació de los proyectos que acompañamos. Y de los problemas que vimos repetirse, los más caros no venían de materiales malos ni de obreros malos. Venían de que el arquitecto, el ingeniero y el contratista no habían leído los mismos planos con los mismos ojos.
BIM no es una herramienta de diseño. Es una herramienta de coordinación.
Y una cosa más.
Si llevas tiempo en obra, la escena con la que abre este artículo no te la tuvimos que explicar. Ya la viviste. Con un ducto, con una tubería, con una altura libre que no dio, con un cielo raso que hubo que bajar veinte centímetros y arruinó la proporción del espacio.
La pregunta no es si te pasó. Es cómo te ha pasado.
Si tienes un proyecto en fase de diseño, este es el momento de que no vuelva a pasarte — no dentro de tres meses, cuando los planos ya estén cerrados.
¿Tienes un proyecto en fase de diseño?
Es el momento en que la coordinación todavía sirve para algo. Cuéntanos en qué etapa está y te decimos qué haría falta.
Fuentes
Cada cifra de este artículo lleva su fuente indicada en el texto. Estos son los documentos completos.
- Chahrour, R. et al. (2021). Cost-benefit analysis of BIM-enabled design clash detection and resolution. Construction Management and Economics, 39(1), 55-72. Revista arbitrada. Fuente del ahorro estimado del 20% del valor de contrato sobre un caso de infraestructura.
ideas.repec.org - Autodesk — BIM Clash Detection: A Quick Guide (Digital Builder). Guía del fabricante de Revit y Navisworks sobre el proceso de detección de interferencias.
autodesk.com - Revizto — Clash detection in BIM. Recursos técnicos sobre coordinación entre disciplinas.
revizto.com - Guardian Glass — Vidrio de control solar y aplicación para Revit.
guardianglass.com - Lean Construction Institute — Last Planner System. Marco de referencia sobre coordinación y flujo de trabajo en construcción.
leanconstruction.org
